PLAN COMERCIAL – OBJETIVOS COMERCIALES. Siempre hay que empezar por tener un plan. “No hay viento adecuado para el barco que no tiene destino”. La confección de un plan comercial es una  ardua tarea y el “día a dia nos come”, pero imprescindible para definir a dónde vamos y para poner los pies en la tierra. La definición de objetivos saca a flote las deficiencias e incoherencias.

Una empresa de éxito debe saber hacer el plan comercial aunque tenga que cambiarlo si el mercado lo demanda, pero sin plan ni objetivos claros, no se va a ningún lado. Aquí queda muy claro que “lo mejor es enemigo de lo bueno”.

En ese plan, marcar objetivos realistas y a la vez ambiciosos es importante, ya que esos objetivos hay que organizarlos en “cascada” a toda la estructura comercial para que la fuerza de ventas se vea implicada y sepa cómo contribuir al objetivo global. Al principio parece  difícil, pero definir y poner números a los objetivos es algo que nos ayudará a despejar incertidumbres y a acertar en la “diana”

Si esos objetivos además se integran en la manera de retribuir, tendremos cerrado el “círculo virtuoso”.